El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
El arte es como un naranjo, que precisa un suelo y un clima adecuado para florecer y dar fruto.
El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
El autor que habla de sus propios libros es peor que la madre que sólo habla de sus hijos.
El buen gusto estropea ciertos valores espirituales auténticos: como el propio gusto.