La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino sólo sobre la ajena.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.
Lo que hoy ha empezado como novela de ciencia ficción, mañana será terminado como reportaje.