Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle.
De lo que mis granaderos son capaces, solo lo sé yo, quien los iguale habrá quien los exceda no.
De los innumerables escalones que conducen a mi corazón él subió tan sólo quizás dos o tres.
De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.