No me hables. Quiero estar contigo.
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me falta el sueño, no quiero andar así, latiendo un corazón de amor sin dueño.
Quiero estar en tu sueño. Ser tu sueño. Penetrar más allá de lo que advierte la mirada sutil. Como beleño recorrer, galopar tu sangre inerte.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
...pues él no quiere más que mi muerte. Y yo no quiero más que mi vida.
A pesar de todo, me llueven luceros, invento un idioma diciendo te quiero.
A veces quiero preguntarte cosas, y me intimidas tú con la mirada, y retorno al silencio contagiada del tímido perfume de tus rosas.
A veces quise no soñar contigo, y cuanto más quería más soñaba, por tus versos que yo saboreaba, tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Al comprenderme a mí misma quiero comprender a los demás. Quiero realizar todo lo que soy capaz de hacer.
Al estar enamorados de una mujer, simplemente proyectamos en ella un estado de nuestra mente; por consiguiente, lo importante no es el valor de la mujer, sino la profundidad del estado.
Alábate, cesto, que venderte quiero.
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Antes de aprender a nadar tienes que estar dispuesto a hundirte.
Así te quiero, en límites pequeños, aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa, y tu unidad después, luz de mis sueños.
Bares en los que la calma y la cerveza salvan nuestra vida, y mi cabeza soñando estar bajo tu ropa.
Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto.
Canta, no te preocupes por nada, porque todo va a estar bien.
Chau...amor mío, no me digas chau... que siento frió cuando vos te vas, si te quiero tanto que no puedo más.
Comienza hoy, trata a todas las personas que conozcas como si fuesen a estar muertas a media noche. Dales todo el cuidado, amabilidad y entendimiento que puedas tener y hazlo sin esperar ninguna recompensa. Tu vida nunca será la misma.
Cómo es que cuando quiero un par de manos también me traen un ser humano.
Cómo he de hallar reposo tras tu partida? Al irte tú, mi corazón se fue contigo.
Con frecuencia el hombre cree estar conduciéndose a sí mismo cuando es conducido, y mientras con su mente tiende a una meta, su corazón le arrastra insensiblemente hacia otra.