Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.
Sueños son renovables. No importa cual es nuestra edad o condición, siempre hay inexploradas posibilidades dentro nuestro y nueva belleza esperando nacer.
Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.
Tenemos el clavo, ahora solo me falta encontrar el martillo.
Termina el día siempre con un pensamiento positivo. No importa lo duras que fueron las cosas, mañana es una buena oportunidad para hacerlas mejor.
Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cual es.
Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
Todos mienten, pero no importa porque nadie escucha.
Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
Un acto de bondad al azar, no importa cuán pequeño, puede causar un gran impacto en la vida de alguien.
Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.
Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.
Viviendo todo falta, muriendo todo sobre.
Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo.
Y si el río de mi amor se precipita por fragoso terreno, no importa, no hay río que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar.
Yo no se quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber que será su nieto.
Yo no vivo del que dirán, si no del que le importa.
Yo soy libre solamente en la medida en que reconozco la humanidad y respeto la libertad de todos los hombres que me rodean.
¡Hay tantas maneras de leer, y hace falta tanto talento para leer bien!.
¡Qué coraje hace falta en determinados momentos para elegir la vida!.
¡Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!