Dios no recibe respuestas con palabras.
Dios no sólo juega a los dados : a veces los tira donde no se pueden ver.
Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad.
Dios nos envía a las personas que necesitamos conocer.
Dios nos envía los manjares y el demonio los cocineros.
Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Dios nos habla a veces tan claro, que parecen coincidencias.
Dios nos libre de enemistarnos con amigos.
Dios os ha dado una cara y vosotros os hacéis otra.
Dios perdona a quienes inventan lo que necesitan.
Dios perdonará a los que le niegan; pero ¿qué hará con los que cometen maldad en su nombre?.
Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.
Dios se deja conquistar por el humilde e rechaza la arrogancia del orgulloso.
Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable.
Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos.
Dios siempre me dió una segunda oportunidad en la vida.
Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido.
Dios tiene dos tronos. Uno en lo más alto de los cielos y otro en el más humilde de los corazones.
Dios, al nacer nosotros, nos dio por cuna el corazón de una madre.
Dios, aunque invisible, tiene siempre una mano tendida para levantar por un extremo la carga que abruma al pobre.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.
Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros.
Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.
Dios, si existe, exagera.