¿Para qué es oro el tiempo más que para verlo pasar acariciándolo?
¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mio es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.
¿Y que harías si Dios hablara directamente a la cara y os dijera: "Os ordenos que sean felices en el mundo mientras vivan"?, ¿qué harías entonces?.