La necesidad nunca hizo buenos negocios.
La nostalgia de mi pago me pone triste el acento. Viene de allá, campo afuera, y se me va pecho adentro.
La nostalgia ya no es lo que era.
La originalidad no puede ser nunca un propósito.
La oscuridad no puede deshacer la oscuridad; únicamente la luz puede hacerlo. El odio nunca puede terminar el odio; únicamente el amor puede hacerlo.
La pasión femenina es una selva oscura nunca explorada del todo, selva hecha a la vez de desinterés infinito y de ímpetu celoso de la posesión exclusiva.
La peor clase es la que consta de un solo hombre.
La peor decisión es la indecisión.
La peor pobreza es tener deudas.
La peor prisión es un corazón cerrado.
La peor soledad que hay es el darse cuenta de que la gente es idiota.
La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande.
La persona que no comete una tontería nunca hará nada interesante.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
La religión nunca debe olvidarse porque entonces los pecados perderían su gracia.
La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.
La sangre de los buenos, no se vierte nunca en vano.
La sensualidad sin amor es pecado; el amor sin sensualidad es peor que pecado.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
La sospecha debería inducir al examen, nunca a la decisión.
La suerte nunca da, sólo presta.
La televisión es un invento que permite que seas entretenido en tu salón por gente que nunca tendrías en casa.
La teología nunca ha sido de gran ayuda, es como buscar, a medianoche y en un sótano oscuro, a un gato negro que no está ahí.
La tolerancia frente a la intolerancia es el peor de todos los crímenes. Ni siquiera la intolerancia es tan grave.
La única cosa peor que un mentiroso es un mentiroso hipócrita.