Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber qué decisión tomar.
Hay algo absolutamente tranquilizador sobre la televisión: lo peor está siempre por venir.
Hay amor donde una mujer nunca obtiene lo que espera y un hombre nunca espera lo que obtiene.
He tenido un montón de preocupaciones en mi vida, la mayoría de las cuales nunca ocurrieron.