Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia.
Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.
Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.
Ningún día es demasiado largo para el que trabaja.
Ningún dios ha sido más adelantado que la época que lo creó.
Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo.
Ningún error es peor que aquel que aún no cometimos.
Ningún escritor joven desea tanto la crítica constructiva como la alabanza.
Ningún favor produce una gratitud menos permanente que el don de la libertad, especialmente entre aquellos pueblos que están dispuestos a hacer mal uso de ella.
Ningún fizgón escucha jamás nada bueno de sí mismo.
Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Ningún genio fue jamás empañado por el aliento de los críticos.
Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible.
Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor así como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos solamente al primero.
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad. Si lo hiciera, dejaría de ser artista.
Ningún gran hombre ha alcanzado su grandeza por medio de la imitación.
Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes.
Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
Ningún hombre digno pedirá que se le agradezca aquello que nada le cuesta.
Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.
Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.
Ningún hombre es tan tonto para desear la guerra y no la paz; pues en la paz, los hijos llevan a sus padres a la tumba, y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba.
Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto.
Ningún hombre es una isla. Para hacer frente al buen combate, necesitamos ayuda.