Alegría, estudio y piedad: es el mejor programa para hacerte feliz y que más beneficiará tu alma.
Algunos dicen que el trabajo duro no ha matado a nadie, pero yo me digo ¿Por qué arriesgarse?
Antes de darle a un político las llaves a la ciudad, puede que sea mejor cambiar las cerraduras.
Aquel que no usa su moralidad sino como si fuera su mejor ropaje, estaría mejor desnudo.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.