Es una reflexión penosa para un hombre considerar lo que ha hecho, comparado con lo que debió hacer.
Ese precioso y necesario don del sentido común, que es el menos común de los sentidos.
Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.
Existe en todos nosotros un fondo de humanidad mucho menos variable de lo que se cree.
Existe una opinión más discreta que la del hombre de mayor talento, y es la del público.
Existen mujeres que aman a un hombre de la misma manera que comen una comida anhelada...