El sexo sin amor sólo alivia el abismo que existe entre dos seres humanos de forma momentánea.
El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia.
El valor no es la ausencia del miedo, sino el miedo junto a la voluntad de seguir.
En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas.
Es probable que en alguna época hubiese más talento en las cárceles que en las universidades.
Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.