Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas.
Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.
Tal es el sino de todo libro que se presta: con frecuencia se pierde, siempre se estropea.
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.