Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana.
Nunca se tendrá un mundo tranquilo hasta que se extirpe el patriotismo en la raza humana.