Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Luz... cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.