Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él.
Lo importante no es tener muchas ideas, sino la idea oportuna en cada caso.
Lo que forma nuestra suerte no es lo que experimentemos, sino nuestra manera de sentirlo.
Lo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo que tú haces con lo que la vida te hace.
Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.
Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre.
Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
Lo que todas las personas tenemos en común no es el espíritu, sino el destino.
Lo realmente importante no es llegar a la cima, sino saber mantenerse en ella.