La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos.
La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.
La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado.
La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.