Es tan claro el camino que hasta causa dolor.
Espera mil años y verás que se vuelve preciosa hasta la basura dejada atrás por una civilización extinta.
Esquivando una abeja de la flor, incliné mi cabeza y, cogiéndola luego por el tallo, escuché y oí, clara, la palabra... ¿Pronunciaste mi nombre? ¿O bien dijiste...? Sí, alguien dijo: ¡Ven!, mientras yo me inclinaba. Si acaso lo pensaba, no lo dije en voz alta... por eso regresé.
Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien.
Esto no es una carta, sino mis brazos a tu alrededor durante un breve momento.
Estoy convencido de que uno no solo se ama en otros, sino que también se odia en otros.
Estoy muy triste y me siento más desgraciado de lo que puedo decir, y no sé hasta dónde he llegado. . . No sé qué hacer ni qué pensar, pero deseo vehementemente dejar este lugar. . . Siento tanta melancolía.
Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.
Evitará muchas preocupaciones innecesarias si no quema sus puentes hasta haberlos pasado.
Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.
Fácil sería demostrar que desde las Cruzadas hasta los últimos conatos de revoluciones, la historia de Europa ha estado movida por utopías, por grandes imposibles. Y, sin embargo, de esos delirios ha salido la historia efectiva. Y más aún que como realidades, bien tristes si se las mira sin dejarse deslumbrar por su gloria, conmueve por lo que tienen de monumentos funerarios de las esperanzas europeas, de las concreciones que en forma de empresas ha tomado la esperanza europea. Son sus rastros, las huellas en la arena del tiempo de su anhelo. Son las cenizas de sus sueños.
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Genio y figura hasta la sepultura.
Gobernar no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que los provocan.
Gracias a la guerra uno no sólo puede morir por sus ideales, sino que incluso puede morir por los ideales de otro.
Gratis, hasta las puñaladas.
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
Hacer el amor es algo muy sano: quemas calorías y hasta te olvidas de quién eres.
Hasta de los malvados, nadie habla mal en su funeral.
Hasta de males hay ambición.
Hasta donde hemos perdido la creencia, hemos perdido la razón.
Hasta el mediodía no sentí especial ansia el hototogisu.
Hasta el romano indigente se sentía orgulloso de poder decir "civis romanus sum"; Roma y el Imperio eran su familia, su hogar, su mundo.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.