No siempre es bueno lo que es bello. . . Ejemplo de este error dan los que hablan con elegancia, pero sin doctrina.
No te acostumbres a todo lo bueno que obtienes, para que puedas seguirlo viendo.
No todo depende de los deseos, pero, aun así, soy de los que han decidido intentar llevar a cabo sus deseos.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.
Para llevar a cabo grandes empresas hay que vivir convencidos, no de que somos longevos, sino inmortales.
Para ser bueno basta practicar tres cosas y todo te resultará a pedir de boca. ¿cuáles son estas tres cosas?: alegría, estudio y piedad.
Pero algunos creen que, aparte de toda esta multitud de bienes, hay algún otro que es bueno por sí mismo y que es la causa de que todos aquellos sean bienes.
Pintar es otra manera de llevar un diario.
Poco bueno habrá hecho en su vida el que no sepa de ingratitudes.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Porque el hombre bueno es propenso a ceder.
Procura llevar las riendas de tu vida, pero, cuando sea la vida la que te arrastre, procura encajar los golpes.
Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad.
Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida.
Saber reconocer lo que hay de bueno en los demás nos hace buenos.
Sé bueno a causa de tu energía; nunca seas bueno a causa de tu debilidad.
Ser agradecido no significa que todo será siempre bueno. Sólo significa que eres capaz de aceptar cada experiencia como un regalo.
Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.
Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta, sino en saber enmendarse.
Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.
Ser bueno, en mi sentir, es lo más llano y concilia deber, altruismo y gusto: con el que pasa lejos, casi adusto, con el que viene a mi, tierno y humano.