Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela. (A la dicha).
Para conocer la flor del ciruelo, tanto el propio corazón como la propia nariz.
Para torturar a un hombre tienes que conocer sus placeres.
Pensándolo bien no hay otra solución para el progreso del hombre que un honesto día de trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones generosas y las buenas acciones del día.
Sabia virtud de conocer el tiempo; a tiempo amar y desatarse a tiempo.
Sabiduría es conocer y transformar.
Ser mejor sólo quiere decir: llegar a conocer mejor. Sin embargo, debe ser un conocimiento que no nos dé tregua, que nos acose siempre. Es mortal un conocimiento que nos vaya aplacando.
Si pudieramos conocer el resultado de nuestras acciones antes de realizarlas, no existiría el arrepentimiento.
Si quieres conocer a un hombre libre, observa a aquel que crea.
Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.
Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
Sin no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?
Soy la única que puede gobernar mi país porque conozco a Occidente, porque quiero el progreso. Por eso muchos me quieren muerta; pero quien asesine a una mujer se quemará en el infierno.
Sus ojos me hablaron de cosas eternas, su boca me hizo conocer el sabor de la vida.
Tengo que conocer a la otra persona y a mí mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o, más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella.
Toda la historia del progreso humano se puede reducir a la lucha de la ciencia contra la superstición.
Todas las épocas decadentes son subjetivas y por contra todas las épocas de progreso son objetivas.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Un obstáculo capital del progreso del género humano es que la gente no escucha a quienes hablan con sensatez sino a quienes hablan más alto.
Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber.
Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.
Yo no procuro conocer las preguntas; procuro conocer las respuestas.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.
¡Feliz el que ha llegado a conocer las causas de las cosas!
¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!.