La tierra parece una magnífica flor de loto cuando el sol se alza sobre el paisaje nevado.
La verdad no puede apartarse de la naturaleza humana. Si lo que consideramos verdad se aparta de la naturaleza humana, entonces no puede ser verdad.
La victoria es por naturaleza insolente y arrogante.
Las mujeres son secretistas por naturaleza, y les gusta practicar el secreto por su cuenta.
Las pasiones son los únicos oradores que siempre persuaden. Son como un arte de la naturaleza cuyas reglas son infalibles; y el hombre más romo cuando le domina la pasión persuade mejor que el más elocuente que carece de ella.
Lo mejor que la naturaleza ha dado al hombre es la brevedad de su vida.
Lo que es contrario a la naturaleza no es bello.
Lo único imperfecto en la naturaleza es la raza humana.
Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.
Los hombres, tal como son, se inclinan por naturaleza a ir en pos del dinero o del poder, y del poder porque vale tanto como el dinero.
Mi padre era poco amigo de explicaciones. Pienso que tal vez prefería enfrentarme al paisaje, a los hombres, a las cosas que pueden ayudar a entender la vida, para que poco a poco yo sacara mis propias conclusiones. Tenía, sí, el buen tacto de no ofrecerme espectáculos vulgares. Muchas veces, con una mirada o una palabra, me ordenaba alejarme de gentes que él no consideraba oportunas o dignas para mis ojos.
Naturaleza presta y no regala, y, generosa, presta al generoso.
No consideramos que la justicia se nos presente por naturaleza, porque sí, sino porque se puede enseñar y se aprende con la práctica.
No deseo copiar a la naturaleza. Me interesa más ponerme a la par de ella.
No es más asombroso nacer dos veces que una sola, pues todo en la naturaleza es un permanente renacer.
No hay hombre de nación alguna que, habiendo tomado a la naturaleza por guía, no pueda llegar a la verdad.
No hizo naturaleza cosa dificultosa de las que al hombre son necesarias.
No olvidemos nunca que el terrorismo es, en el fondo, en su naturaleza maligna, una guerra psicológica.
Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.
Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.
Nunca la naturaleza dice una cosa y la sabiduría otra.
Parece como si la naturaleza, que tan sabiamente dispuso los órganos de nuestro cuerpo para hacernos felices, hubiera querido darnos también el orgullo para evitarnos el dolor de conocer nuestras imperfecciones.
Pensamos según nuestra naturaleza, hablamos conforme a las reglas y obramos de acuerdo con la costumbre.
Pero cada uno es un impulso de la naturaleza hacia el hombre.
Poco nos hubiera dado naturaleza si más que a sí no nos diera.