Qué maravilloso es que nadie tenga que esperar un instante antes de comenzar a mejorar el mundo.
Qué maravilloso es que nadie tenga que esperar un momento antes de comenzar a mejorar el mundo.
Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Quien suele llorar profusamente,también es capaz de reír con intensidad al instante siguiente.
Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.
Quizás la existencia de una respuesta dependa solamente de que se haga la pregunta adecuada.