El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca impulsará a nadie al bien.
El verdader amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.
En la antigüedad, las plazas de la ciudad eran indispensables para su existencia cotidiana.