La muerte llegará, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
La obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee.
La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie.
La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia.
La pobreza ajena me basta para sentirme pobre; la mía no me basta.
La pobreza consiste en sentirse pobre.
La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.
La religión no mantiene a nadie. Tiene que ser mantenida. No produce trigo ni maíz; no ara la tierra; no derriba bosques. Es una mendiga perpetua. Vive del trabajo de otros, y luego tiene la arrogancia de pretender que ayuda al que da.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
La verdad es el mejor camuflaje. ¡Nadie la entiende!
La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.
La vida pasa y los dolores sanan, pero al amor caído ya nadie lo salva.
Las cadenas de la costumbre son tan sólidas que no se sienten, hasta vuelven tan fuertes que nadie las puede romper.
Lluvia de primavera; ¡pobre de aquel que nada escribe!.
Lo malo de ser puntual es que llega uno a un lugar y no hay nadie allí para apreciarlo.
Lo maravilloso de aprender algo, es que nadie puede arrebatárnoslo.
Lo que creyere justo lo he de hacer, sin consideraciones ni respetos a nadie.
Lo que es negocio de todo el mundo no es negocio de nadie.
Lo que más me inquieta es que en España todos se preguntan: ¿qué va a pasar? Casi nadie se pregunta: ¿qué vamos a hacer?
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Lo que no quieras que no sepan muchos no lo digas a nadie.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Los periodistas deben criticar, pero no azotar a nadie.
Los trabajadores seguimos siendo el pariente pobre de la democracia.
Me parecía que la tierra no hubiera sido habitable si no hubiese tenido a nadie a quien admirar.