Flirtear es el arte de hacer caer a una mujer en tus brazos sin caer en sus manos.
Fragilidad tiene nombre de mujer
Gatos haciendo el amor en el templo La gente culparía a un hombre y una mujer por aparearse en tal lugar.
Grita un alcaudón, tanto así el corazón de la mujer.
Guarda el beso de la mujer; es un tesoro que te ha dado.
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
Hasta que el marido no entiende absolutamente todas las palabras que su mujer no ha dicho, no estará realmente casado.
Hay amor donde una mujer nunca obtiene lo que espera y un hombre nunca espera lo que obtiene.
Hay hombres que creen que pueden llevarse a la cama a cualquier mujer, pero no se dan cuenta que la decisión la toma ellas.
Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida.
Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un pelo de mujer.
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.
Hay sólo tres cosas a hacer con una mujer. Se puede amarla, sufrir por ella, o convertirla en literatura.
Hay una sola mujer en el mundo. Una mujer, con muchos rostros.
He comprendido que la verdadera fe está en donde está el hombre y el amor. Viene de la mujer en su abnegada maternidad y vuelve a ella en sus hijos, desciende con el regalo del que da y se abre en el corazón del que acepta.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
La amistad del hombre es con frecuencia un apoyo; la de la mujer es siempre un consuelo.
La causa de la mujer es la del hombre; los dos se levantan o sucumben juntos.
La diferencia de la infidelidad en los dos sexo es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre.
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.
La fantasía del hombre es la mejor arma de la mujer.
La fuerza hidráulica más poderosa del universo, es la lágrima de una mujer.
La imaginación de una mujer es excesivamente rápida. En un momento salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio.
La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.