La verdad se parece mucho a la falta de imaginación.
La vida es corta, y por desgracia gastamos mucho tiempo pensando cómo se puede disfrutar.
La vida es mucho más larga, mucho más grande de lo que ahora supones, mucho más magnánima. ¿Te atreverás a decirle que te debe algo? Eres tú quien se lo debes todo.
La vida es mucho más pequeña que los sueños.
Las cosas que mucho suben, al mejor tiempo caen.
Las grandes decisiones de la vida humana tienen como regla general mucho más que ver con los instintos y otros misteriosos factores inconscientes que con la voluntad consciente y bien el sentido de razonabilidad.
Las grandes personas, que son las buenas, son ante todo pródigas, y no se preocupan mucho de sus expansiones. Hay que reír y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir; en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos. ¿No consiste en esto lo verdaderamente humano?.
Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas.
Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.
Le vamos robando trocitos al tiempo y así comprendemos lo mucho que vale un momento.
Leed mucho, pero no muchas cosas.
Lenta es la experiencia de todos los pozos profundos; tardan mucho en saber lo que ha caído a su fondo.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.
Llevo tiempo buscándote, en mi alma y mi piel, llevo tiempo soñándote, no te quiero perder.
Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.
Lo poco que conozco del matrimonio procede de lo mucho que sé del divorcio.
Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
Lo que mucho ocupa termina por preocupar.
Lo único que quiero para mi entierro es no ser enterrado vivo.
Los afligidos se apartan de lo que aman mucho.
Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.
Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Los deleites duran mucho menos que su recuerdo.
Los diplomáticos tienen garantizado por mucho tiempo su trabajo, porque no parece probable que los ordenadores a corto plazo aprendan a beber champange y a comer langosta.
Los grandes egos son grandes escudos para mucho espacio vacío.