Tristeza y melancolía no las quiero en casa mía.
Un amigo en la vida es mucho. Dos son demasiado. Tres son imposibles.
Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo.
Un hombre no es nunca el mismo por mucho tiempo. Está continuamente cambiando.
Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
Un poco de vino a veces, eso es todo. Mucho alcohol es malo.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
Una mujer superficial es como una olla enorme, ocupa mucho espacio pero por dentro esta vacía...y nadie la va a llenar.
Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Una vez hecho algo, no puede valer mucho; es una obra humana con todas las imperfecciones de lo humano, pero el hecho de ejecutarla sí es interesante.
Véante mis ojos, pues eres lumbre de ellos, y sólo para ti quiero tenerlos.
Ver a menudo la muerte de cerca le quita mucho prestigio.
Vivimos en una época peligrosa. El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo.
Voluntad firme no es lo mismo que voluntad enérgica y mucho menos que voluntad impetuosa.
Ya ni quiero decirte que te quiero, silencio del amor, noche entregada.
Yo creo que el único premio posible es el dinero. Es mucho más decorativo que una estatuilla, porque puedes comprarte un traje de Armani.
Yo he vivido porque he soñado mucho.
Yo le quiero a él, pero esto pasará, esto tiene que pasar. Es imposible que no pase, está pasando ya, lo siento... ¿ Quién sabe? Quizá termine hoy mismo, porque le odio, porque se ha reído de mi, mientras que usted ha llorado aquí conmigo.
Yo no se quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber que será su nieto.
Yo quiero criticar y ser criticado. La fe, sin embargo, constituye una actitud básica marcada por la ausencia de crítica frente a la voluntad divina y exige mi sumisión frente a su sentido inescrutable. Representa una forma de violación espiritual. He de poseer el derecho de oponerme a ello. O interpreto ese derecho como deber.
Yo quiero patria libre o morir.
Yo quiero ser fuego, volcán de aire rojo que incendie el secreto de todas las ramas y todos los pechos.
Yo tengo mucho cuidado con los pensamientos de orgullo propio porque conozco a tantos idiotas que se creen los reyes del corso que quien me asegura a mi que no soy uno mas de ellos.
Yo-quiero-paz. Yo es el ego, quiero es el deseo; elimina el ego y el deseo y tienes la paz.
¡Qué bellos son los bosques y sombríos!, pero tengo promesas que cumplir, y andar mucho camino sin dormir, y andar mucho camino sin dormir.