A mi perro pimperl dele usted una porción de tabaco español, un buen pan y tres besitos.
Dadme el mejor piano de europa, pero con un auditorio que no quiere o no siente conmigo lo que ejecuto, y perderé todo el gusto por la ejecución.
La muerte, para llamarla por su nombre, es la real finalidad de nuestra vida. Por ello es que de unos años a esta parte he hecho relación con esta verdadera amiga del hombre.
Nuevos amigos, nuevos dolores.
Si el emperador me quiere, que me pague, pues sólo el honor de estar con él no me alcanza.
Si te contara todo lo que hago con tu querido retrato te reirías. Por ejemplo, cuando lo saco de su calabozo, le digo: ¡buen día, tesoro!, buen día, buen día; mocosa, pícara, nariz de punta, chichecito.