Dijo la rana al mosquito desde una tinaja: más quiero morir en el vino que vivir en el agua...
Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito.
Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.
Cuando decimos que todo tiempo pasado fue mejor, condenamos el futuro sin conocerlo.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.
El que quiere de esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor.
Es la vida un dolor en que se empieza el de la muerte, que dura mientras dura ella.