Para hacer la paz se necesitan por lo menos dos, mas para hacer la guerra basta uno sólo.
Para tener éxito hay que tener amigos; pero para mantener mucho éxito hay que tener muchos amigos.
Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos en que nada nos afectan.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno.
Por más que ambiciones, humilde o arrogante, sólo has de ser el dueño de lo que eres esclavo.
Por ninguna parte veo un dios de la vida, veo sólo ciegos que adornan sus crímenes con dios.