Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerles nuestros amigos.
Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.
Hay tres amigos fieles; una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.
Hemos olvidado que de todas las zozobras humanas sólo la palabra se encuentra iluminada.