Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio, y el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero.
Sólo el que ensaya lo absurdo, es capaz de conquistar lo imposible.
Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad!. La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bién, muy indigesta.
Sube la línea de mi vida con trazo igual a tus volcanes y luego baja como línea de corazón hasta mis dedos.
Tanto más fatiga el bien deseado cuanto más cerca está la esperanza de poseerlo.
Tanto más fatiga el bien deseado cundo la esperanza está más cerca de poseerlo.
Toda obra, cualquiera que sea, literaria, política, científica, debe estar respaldada por una conducta.
Todo acto de bondad es una demostración de poderío.
Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende.
Un padre para cien hijos, antes que cien hijos para un padre.
Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad.
¡Belleza, sí belleza! Pero la belleza no es eso, no es la del arte por el arte, no es la de los esteticistas. Belleza cuya contemplación no nos hace mejores no es tal belleza.
¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!.
¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso!
¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
¿Racionalizar la fe?. Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de legar a la libertad en Cristo.