No hay carga más pesada que una mujer liviana.
No hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte.
No huye el que se retira.
No me hago al lao de la güeya, aunque vengan degollando, con los blandos yo soy blando, y soy duro con los duros, y ninguno en un apuro me ha visto titubiando.
No me he planteado grabar en inglés porque quiero traspasar las fronteras con nuestro idioma y defenderlo, porque además es el más bonito.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
No puede ser bueno aquél que nunca ha amado.
Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
Oigo pegando mis oídos al mapa vivo de tu suelo que llevo aquí, aquí en las manos, repicar todas tus campanas, parpadear todas tus estrellas.
Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.
Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas.
Pedimos milagros, como si no fuese el milagro más evidente el que los pidamos.
Pobre eres,si no llevas repletas las arcas de tu corazón.
Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
Por la calle del ya voy se va a la casa del nunca.
Préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio.
Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
Puede haber amor sin celos, pero no sin temores.
Pues el pájaro cantor jamás se para a cantar en árbol que no da flor.
Quien canta, sus males espanta.
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
Refinada soberbia es abtenerse de obrar por no exponernos a la crítica.
Saber llorar es la sabiduría de la sencillez.
Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.