Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.
No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmalazado.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
Nuestra fuerza esta en nuestro ideal con nuestra pobreza, no en la riqueza sin ideales.
O acaso cierta noche de amor y de locura yo vivía un ensueño y... y usted una aventura
Para destruir las malas prácticas, la ley es mucho menos útil que los esfuerzos individuales.
Pero, ¿cómo no amarla señor, si tú hiciste que fuera turbadora y fragante como la primavera?.