Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, la locuacidad y la laringitis.
Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres.
Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.