Bajo la máscara de la temeridad se ocultan grandes temores.
Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre.
Es algo terrible estar solo, sí que lo es, claro que sí, pero no bajes tu máscara hasta que tengas otra máscara preparada debajo, todo lo terrible que quieras, pero máscara.
No existe la libertad de prensa, tan sólo es una máscara de la libertad de empresa.
Quién dijo que la melancolía es elegante? Quitaros esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar, para alabar al santísimo misterio, no seamos cobardes, corramos a decírselo a quien sea, siempre hay alguien que amamos y nos ama.
Una máscara nos dice más que una cara.
Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara.