El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
La religión sirve sencillamente para que las masas se resignen mas sencillamente a las muchas frustraciones que presenta la realidad.
Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña.
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo. . . . Del miedo al cambio.
Las masas perdieron su carácter poético con el cristianismo. No me hable usted de los tiempos modernos, a propósito de lo grandioso. No dan ni para satisfacer la imaginación de un folletinista de la peor calaña.