Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Hoy en día el mundo está cabeza abajo y sufre tanto porque hay muy poco amor en los hogares y en la vida familiar.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
La cabeza de muchas personas de alta estatura se parece a las casas; el piso mas alto es el peor amueblado.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La ciencia que sirve para hacernos orgullosos y que degenera en pedantería no vale mas que para deshonrarnos.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
La conciencia vale por mil testigos.
La corona real no quita el dolor de cabeza.
La educación ha logrado que las personas aprendan a leer, pero es incapaz de señalar lo que vale la pena leer.
La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.
La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.
La ilusión vale cuando la realidad la toma de la mano.
La lección es siempre una sola: lanzarse de cabeza y saber aguantar el castigo. Es mejor sufrir por haberse atrevido a obrar en serio, que no haberse atrevido.
La lógica, dado el mal uso que de ella se hace, vale más para estabilizar y perpetuar los errores cimentados sobre el terreno de las ideas vulgares, que para conducir al descubrimiento de la verdad.
La lucha siempre merece la pena si el fin vale la pena y los medios son honestos.
La manera de dar vale más que lo que se da.
La más pequeña mosca irrita al león más terrible.
La mera idea de que sucedan (los milagros), persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.
La omnipotencia ha hecho del león un animal del desierto.
La puesta del sol en primavera camina sobre la cola del faisán dorado.
La religión no es otra cosa que el reflejo fantástico que proyectan en la cabeza de los hombres aquellas fuerzas externas que gobiernan su vida diaria, un reflejo en que las fuerzas terrenales revisten la forma de poderes sobrenaturales.
La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza, sino que además en su publicidad encontramos las pastillas que nos aliviarán.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.