El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
El pavo real abre su cola sin importarle si es día feriado.
El principal valor del dinero radica en que lo estimamos más de lo que vale.
El que levanta demasiado la cabeza, no ve dónde pisa.
El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.
El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.
Ella no te necesita. Tiene tu recuerdo, que vale más que tú.
En chica cabeza caven grandes ideas.
En cuestiones de ciencia, la autoridad de mil no vale lo que el humilde razonamiento de un sólo individuo.
En el amor y la guerra, todo vale.
En la guerra y en el amor, todo vale y se comparte.
En noche cerrada, más vale vela aferrada.
Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.
Es un gran error creerse más de lo que uno es, o menos de lo que uno vale.
Escucha con la cabeza, pero deja hablar al corazón.
Esquivando una abeja de la flor, incliné mi cabeza y, cogiéndola luego por el tallo, escuché y oí, clara, la palabra... ¿Pronunciaste mi nombre? ¿O bien dijiste...? Sí, alguien dijo: ¡Ven!, mientras yo me inclinaba. Si acaso lo pensaba, no lo dije en voz alta... por eso regresé.
Esta mañana El sol salió de la cabeza de una sardina.
Hay que mantener sujeto el corazón; pues cuando se lo suelta no se tarda en perder la cabeza.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Hay un palacio en tu cabeza. Aprende a vivir siempre en él.
He aprendido que una vida no vale nada, pero también que nada vale una vida.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Hombre prevenido vale por dos.