Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.
Un instante de gozo del corazón vale más que dos horas de placer de los sentidos.
Una conversación con un hombre sabio vale más que diez años de estudio en libros.
Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada.