La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.
La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
La cortesía no cuesta nada y gana mucho.
La democracia es el menos malo de los sistemas políticos.
La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del parlamento no puede ser mas incompetente que aquellos que le han votado.
La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos.
La educación científica de los jóvenes es al menos tan importante, quiza incluso más, que la propia investigación.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
La felicidad depende, como muestra la naturaleza, menos de las cosas exteriores y más de las interiores.
La felicidad es tanto mayor cuanto menos la advertimos.
La gente que trata a otras personas como si fuesen menos humanos, no deberían sorprenderse cuando el pan que han tirado a las aguas vuelve a ellos envenenado.
La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada.
La idea de ser presidente me da miedo, y no pienso que quiera el trabajo.
La ignorancia está menos lejos de la verdad que el prejuicio.
La imaginación sirve para viajar y cuesta menos.
La inspiración es el trabajo.
La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.
La maldad no es algo sobrehumano, es algo menos que humano.
La mayoría de los hombres prefiere y encuentra más fácil creer que tomarse el trabajo y la preocupación de investigar.
La mejor manera de retener a los clientes es pensar todo el tiempo en cómo darles más por menos.
La moda es la manada; lo interesante es hacer lo que a uno le de la gana.
La naturaleza se basta así misma; por esto vence con lo menos y con lo seguro, las demasías de la esperanza.
La necesidad da valor al trabajo.
La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo.
La omisión del bien no es menos reprensible que la comisión del mal.