Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande.
Serás lo que debas ser o no serás nada.
Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo.
Si hay victoria en vencer al enemigo; la hay mayor cuando el hombre se vence a si mismo.
Si somos libres, todo nos sobra.
Si te sientes aburrido, reza. Así tendrás la compañía de dios.
Sólo hay mundo donde hay lenguaje.
Tener dinero es como ser rubia: es más divertido, pero no de vital importancia.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tú puedes, tú deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, tú lo harás.
Una derrota peleada vale más que una victoria casual.
Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.
Uno debe saber vivir con el dinero que tiene.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a san martín, bolívar, sucre y artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra.