A fuego lento, revoltosas caricias que parecen mariposas se cuelan por debajo de la ropa y van dejando el sentimiento, amor forjado a fuego lento.
Ahora que nos amamos...fuego somos donde mariposas se suicidan.
Cubierto de mariposas el árbol muerto florece.
Las mariposas tienden sus alas temblorosas y en alegría loca de luces y colores, ebrias de amor expiran en tálamos de flores... ¡Hay vidas que se acaban como esas mariposas!.
Mariposas que nunca serán llevados por el viento otoñal los tristes gusanos de la mostaza.
Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.