La esperanza es una cosa buena, quizá la mejor de todas, y las cosas buenas nunca mueren.
La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.
Mis libros son el equivalente literario a un big mac con una gran ración de patatas fritas.
Tú puedes, tú deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, tú lo harás.