Y de nuevo voy cogiendo brazados de palabras entre la hierba fresca y bajo el cielo.
Yo no sé de árbol fuerte más fuerte que su alma...
¿Es de extrañar que el amor haya preferido casi siempre el derrotero poético al filosófico?.
¿has cumplido con tu deber?. . . Confía en el cielo que no te abandonará.