El mal de no creer es creer un poco.
El mal que no he hecho, ¡cuánto mal ha hecho!.
El mundo perdona tus defectos, no tus virtudes.
El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.
El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.
El que sufre tiene memoria.
El recuerdo del mal pasado es alegre.
El recuerdo es un poco de eternidad.
El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.
El tiempo es como un río que forma los acontecimientos.-
El tiempo es una cierta parte de la eternidad.
El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.
El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo.
En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote.
En el fondo tener sentido del humor es ser consciente de la relatividad de las cosas.
En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.
En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, soria, mi corazón se abreva.
En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad.
En ocasiones cuenta más el caracter de la persona que sus conocimientos.
En plena luz no somos ni una sombra.