Cuando tú y la verdad me hablan, no escucho a la verdad. Te escucho a ti.
Cuando uno tiene motivos de quejarse de un amigo, conviene separarse de él gradualmente, y desatar, más bien que romper los lazos de la amistad.
Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Cuántos, cansados de mentir, se suicidan en cualquier verdad.
Cuatro principios a tener en cuenta: lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable.
De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error.
De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras.
De lo que llaman los hombres virtud, justicia y bondad, una mitad es envidia, y la otra no es caridad.
De todos es errar; sólo del necio perseverar en el error.
Debieras extinguir tus ojos antes que se extinga el sol, para dejarlo encendido.
Del vivir conozco el vivir de nada, del morir, el morir de todo.
Descansa en paz, oh complicada, oh elaborada eternidad concluida.
Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.
Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción.
Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer
Dichoso el que olvida el por qué del viaje y, en la estrella, en la flor, en el celaje deja su alma prendida.
Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.
Dios le ha dado mucho al hombre; pero el hombre quisiera algo del hombre.
Dios mío, casi no he creído nunca en tí, pero siempre te he amado.
Dirán que andas por un camino equivocado, si andas por tu camino.
Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.
Duda cuanto quieras, pero no dejes de actuar.
Durmiendo sueño lo que despierto sueño. Y mi soñar es contínuo.
El aburrimiento suele ser el origen de malos comportamientos.