Era preciso corresponder a la confianza del pueblo, y me contraje al desempeño de esta obligación, asegurando, como aseguro, a la faz del universo, que todas mis ideas cambiaron, y ni una sola concedía a un objeto particular, por más que me interesase el bien público estaba a todos instantes ante mi vista.
Es libre el que vive segun elige.
Esta paz tan estimable se compra al duro precio de la sangre y de la muerte.
Este país, que al parecer no reflexiona ni tiene conocimientos económicos, será sin comercio un país desgraciado, esterilizando su felicidad y holgando su industria.
Estoy muy acostumbrado a contrastes y más espíritu tengo en ellos que en las prosperidades; me ocurre siempre en éstas que después del buen tiempo viene el malo y en éste que ha de venir aquél.
He deseado para ti todo el bien y me acompaña la bondad del amor.
Huyo del mal que me enoja buscando el bien que me falta. Más que las penas que tengo me duelen las esperanzas.
La agricultura es la madre fecunda que proporciona todas las materias primeras que dan movimiento a las artes y al comercio.
La dicha está constituida por esos huecos cerebrales sin historia.
La experiencia consiste en acumular preguntas.
La fiesta de los toros está montada en esencia sobre la tortura pública de un animal, y por muchos pases pintureros que el diestro pegue vestido de sota de espadas, nunca podrá ocultar la degradación que late bajo la supuesta belleza de una verónica.
La informática es ya una patria común; el resto, o sea, la moral, se reduce a tener limpia la acera de la casa.
La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres.
La literatura es el arte de la palabra.
La perfección es muerte, la imperfección es el arte.
La perfección es muerte; la imperfección es el arte.
La poesía es mi principal fuente de conocimiento. Me enseña el mundo, y en ella aprendo a conocerme a mí mismo. Ella nos hace unánimes, comunicativos.
La vida es nada si la libertad se pierde.
La vida ofrece a cada criatura su copa de amargura.
La vocación del arma es el blanco.
Le has dado a mi semblante sin saberlo una luz interior que me hace fuerte, para vencer mayores soledades.
Lo que creyere justo lo he de hacer, sin consideraciones ni respetos a nadie.
Los gobiernos ilustrados, conociendo las ventajas que prometen el premio y el honor, han echado mano de estos principios motores del corazón humano para todas las empresas.
Los hijos aprenden poco de las palabras; sólo sirven tus actos y la coherencia de éstos con las palabras.
Los hombres no entran en razón mientras no padecen.