Señor, quisiera saber quien fue el loco que inventó el beso.
Si uno no entiende a otra persona tiende a considerarlo un loco.
Sólo un loco celebra que cumple años.
Todo lo alcanzarás, solemne loco, siempre que lo permita tu estatura.
Todo lo que quiero es que me caven un hoyo y que mi tumba diga: aquí cayó un loco del ajedrez. No jugaba bien, pero le gustaba jugar. Nunca pudo enfrentarse a un campeón. Murió como vivió: esperando.
Tu mejor maestro es tu último error.
Un amigo debe ser maestro en el arte de adivinar y de callar.
Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.
Un loco echa una piedra a un río y cien listos no la puedan recuperar.
Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.
Un loco pierde todo, menos la razón.
Un maestro que sabe estimular a sus alumnos y da a cada uno de ellos su confianza, obtendrá con más facilidad buenos resultados que aquel otro frío, distante y más crítico, que no sabe llevar un espíritu de lucha y esfuerzo a su alumnado.
Un sensato puede amar como un loco, pero nunca como un necio.
Y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!... el loco berretín que tengo para vos: ¡Loco! ¡Loco! ¡Loco! Cuando anochezca en tu porteña soledad, por la ribera de tu sábana vendré con un poema y un trombón a desvelarte el corazón.
¡Loco!,¡Loco!,¡Loco!, Como un acróbata demente saltaré, sobre el abismo de tu escote hasta sentir que enloquecí tu corazón de libertad... ¡Ya vas a ver!.